Ejecuciones RD 4/2014

La paralización de ejecuciones y embargos operada por la modificación del Real Decreto-ley 4/2014, de 7 de marzo de 2014 y la nueva utilidad dada a la figura del Preconcurso.

 

La judicialización y posterior ejecución de una deuda, en los tiempos de crisis que corremos implica casi como norma general la afectación de todo el patrimonio del deudor.

La Ejecución patrimonial procede del Derecho Romano y fue iniciada por la ley Poetelia Papiria y ya entonces lo normal era que iniciada esta  afectara  a todo el patrimonio del deudor.

 Esto ha sido seguido por nuestro codigo civil que ya en su primera edición de 1889  en su Art. 1911 perceptua :  “Del cumplimiento de las obligaciones responde el deudor con todos sus bienes, presentes y futuros“

De manera practica este precepto ocasiona que cualquier deudor que no pueda atender pacificamente su deuda y su acreedor acuda a un proceso judicial para cobrarla  deviene en una liquidación generalizada de todo su patrimonio.

La cruda realidad, nos llevaria, a  que después del juicio declarativo con sus costas deviene la ejecución, con la excepción de la ejecución hipotecaria y otras que firmadas en Notaria  pueden ser ejecutadas directamente, pero todas ellas incluyen el principal de la deuda,  abultadas  costas judiciales y abusivos intereses de mora. De manera general y en este inherit, la deuda facilmente se puede doblar  y seguira subiendo.

La liquidación de todos los bienes casi nunca satisfacen la totalidad de la deuda, y el acreedor  continua  la ejecución sobre todos los bienes presentes y futuros sin límite temporal, generalmente a traves de la llamada mejora de embargo.

En la linea de nuestro legislador de ablandar la dureza de nuestro procedimiento ejecutivo, y permitir al deudor negociar un convenio y salida a su situación en condiciones mas ventajosas se ha modificado con fecha 7 de Marzo de 2014  el Art 568 de la Ley de Enjuiciamiento Civil y otros de la Ley Concursal que adquieren una nueva redacción dando a la figura preconcursal un efecto suspensivo que anteriormente no tenia :

Artículo 568 Suspensión en caso de situaciones concursales o preconcursales

1. No se dictará auto autorizando y despachando la ejecución cuando conste al Tribunal que el demandado se halla en situación de concurso o se haya efectuado la comunicación a que se refiere el artículo 5 bis de la Ley Concursal y respecto a los bienes determinados en dicho artículo. En este último caso, cuando la ejecución afecte a una garantía real, se tendrá por iniciada la ejecución a los efectos del artículo 57.3 de la Ley Concursal para el caso de que sobrevenga finalmente el concurso a pesar de la falta de despacho de ejecución.

2. El secretario judicial decretará la suspensión de la ejecución en el estado en que se halle en cuanto conste en el procedimiento la declaración del concurso. El inicio de la ejecución y la continuación del procedimiento ya iniciado que se dirija exclusivamente contra bienes hipotecados y pignorados estarán sujetos a cuanto establece la Ley Concursal.

y Art 5 bis 4 de la Ley Concursal “ Las ejecuciones de dichos bienes que estén en tramitación quedarán suspendidas con la presentación de la resolución del secretario judicial dando constancia de la comunicación.”

 

La modificación de Articulo 568 de la LEC, proporciona lo que todo deudor y  dado los tiempos que corren necesita, que no es otra cosa que “tiempo” abriendo mas claramente  la posibilidad de suspender el pago de su deuda (Espera) y también la opción de rebajar una parte sustancial de la misma (Quita).

De una manera mas concreta y  a causa de la saturación-colapso  de los Juzgados de lo Mercantil,  actualmente pueden ser facilmente 2 o mas años.

La Ley concursal establece que el deudor deberá solicitar la declaración de concurso dentro de  los dos meses siguientes a la fecha en que sea conocedor de su estado de insolvencia. Sin  embargo, la propia normativa concursal permite al deudor beneficiarse de una moratoria,  acudiendo al instrumento de la comunicación de iniciación de negociaciones con sus acreedores

-también conocido como “preconcurso”-.

1. ¿Qué es el preconcurso?

El preconcurso es un instrumento que faculta al deudor para poner en conocimiento del  juzgado que se encuentra en situación de insolvencia y que ha iniciado negociaciones con sus  acreedores para alcanzar un acuerdo de refinanciación  -a fin de evitar el concurso-, o para  obtener adhesiones a una propuesta anticipada de convenio  -con el objetivo de agilizar la  tramitación y garantizar el buen fin de un inminente procedimiento concursal-.

2. ¿Cuáles son los plazos del preconcurso?

La comunicación de iniciación de negociaciones se ha de formular dentro del plazo de los dos  meses siguientes a la fecha en que el deudor haya conocido su situación de insolvencia.  El deudor tiene un plazo de tres meses para alcanzar un acuerdo con sus acreedores, ya sea derefinanciación, o las adhesiones a una propuesta anticipada de convenio concursal. En el caso de que el deudor no hubiere alcanzado el indicado acuerdo, una vez finalizado el  plazo trimestral comentado, dispone de un mes para presentar la solicitud de declaración de concurso.

3. ¿Qué finalidad persigue el deudor al acudir al preconcurso?

La finalidad de la comunicación previa a la declaración de concurso dependerá de las concretas  pretensiones que persiga el deudor, en función de su concreta situación y de las posibilidades  de una superación inmediata -o no- de la insolvencia, pues puede dirigirse a un agotamiento de  todas las posibilidades de acuerdo con sus acreedores -o, al menos, con los principales- que le  permita superar la situación de insolvencia y, por tanto, evitar el procedimiento concursal; o  bien, cabe que pretenda la consecución de las adhesiones de acreedores suficientes a una  propuesta anticipada de convenio, de tal forma que permita agilizar la tramitación del futuro, e  inevitable, procedimiento concursal.

4. ¿Qué efectos despliega la presentación del preconcurso sobre la actividad del deudory respecto de las facultades de sus administradores?

La presentación de la comunicación no supone, por sí misma, alteración alguna en la actividad  ordinaria del deudor.

5. ¿Qué ocurre si, transcurridos los plazos legales, no se alcanza acuerdo alguno con los acreedores? ¿Viene el deudor obligado a solicitar el concurso?

Si el deudor no supera la situación de insolvencia que le ha llevado al preconcurso, fundamentalmente mediante un acuerdo de refinanciación con sus acreedores  –al menos, con aquellos titulares del grueso del pasivo- vendrá obligado a la solicitud de la declaración de  concurso.

6. ¿Qué consecuencias pudiera llegar a tener para los administradores de la deudora un  fracaso de las negociaciones entabladas con los acreedores durante el periodo preconcursal? En principio, el mero hecho de que no se alcancen acuerdos con los acreedores no supone  motivo de responsabilidad, en cuanto no resulta exigible tal resultado exitoso.

 

¿Cómo se soluciona el concurso de acreedores?

El objetivo final del concurso de acreedores es alcanzar un convenio entre las partes que establezca las condiciones en las que se abonarán las deudas por parte del deudor. Ese convenio puede, y suele incluir, una ampliación del plazo de la deuda (hasta 5 años) y reducir el importe de la misma hasta en un 50%.

La forma más rápida y sencilla para la tramitación del concurso es la aprobación del convenio propuesto por el deudor. En caso de no aceptarse, se elabora un segundo convenio a propuesta de la denominada “junta de acreedores”, formada por los propios acreedores, el deudor, el administrador concursal y el juez.

Para dar luz verde al convenio, la propuesta tiene que aprobarse por un número de acreedores que representen, al menos, el 50% de la deuda total del afectado. Si no se llega a un acuerdo o se incumple, el deudor está condenado a la liquidación lo cual le dejaría después de todo el proceso como en un proceso ejecutivo normal, es decir en la posición de que sus bienes serán liquidados para pagar su deudas.

La ventaja sustancial que  representa un concurso que finalmente acabe en liquidación, sera que de manera contraria a una ejecución singular el concurso  posibilita al  deudor  extinguir legalmente su deuda.

 

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