Solución a la Insolvencia

SOLUCIÓN CONCURSAL  A LA INSOLVENCIA (dossier en pdf)

Si no puedo pagar puede ocurrira: Los acreedores vendran  a por mí, rápidamente se lo comen todo y me destruyen (Ejecuciones singulares). Cada acreedor acude al juzgado a embargarme. Incrementa el costo de mi deuda en un 30-35% de lo que debo, los intereses y gastos siguen aumentando con rapidez, en los procedimientos generalmente no presento oposición, y aunque la presente sirve de poco,  al final se lo quedan todo, dinero, la casa, el coche, el sueldo, etc, y seguramente seguiré quedándome con deudas de por vida (Art. 1911 CC).

Sin embargo puedo protegerme:  Iniciando un procedimiento de Segunda Oportunidad

Este procedimiento con las siguientes ventajas: Gano tiempo, suspendo legalmente pagos, paralizo los intereses de las deudas con excepción de los que gocen de garantía hipotecaria, paralizo de embargos y ejecuciones, puedo  reducir la deuda mediante quitas, puedo  ampliar el plazo de pago mediante esperas, tengo multiples oportunidades de conseguir un acuerdo con los acreedores, y si finalmente no puedo pagar puedo obtener una Liberación de las deudas que quedan pendientes tras el procedimiento.

Conclusión:

¿Es bueno tener que presentar un procedimiento de este tipo? NO, espreferible poder pagar. ¿Si no puedo pagar tengo alguna solución mejor? No, no hay ninguna solución mejor.

Las expectativas de los acreedores fuera del procedimiento le generan menos obstáculos que en el marco del Concurso, dado que los Artículos 92, 55,58 y otros de la Ley Concursal no son de aplicación fuera del procedimiento Concursal.

En este sentido  el Concurso es un mecanismo de protección del deudor  frente a la proliferación de ejecuciones singulares contra su patrimonio.

Por lo tanto, no es sólo que el deudor tiene el deber legal de solicitar el Concurso dentro de los dos meses siguientes al conocimiento de la insolvencia (Art 5.1 LC), sino que debe hacerlo, para evitar el agotamiento que le supone la pluralidad de ejecuciones singulares.